Los mejores lugares (playas) de España para hacer esnórquel según Condé Nast Traveler

Estas son las recomendaciones de Condé Nast Traveler sobre las mejores playas en España para hacer esnórquel:


 

La España peninsular y sus islas están rodeadas de mares y océanos que atesoran una magnífica riqueza de flora y fauna bajo su superficie. Así, varios estudios científicos consideran que nuestras aguas albergan las mayores cifras de biodiversidad de todo el ámbito geográfico europeo y norteafricano. Quizás a ello haya contribuido la creación de una docena de reservas marinas, repartidas por el este y sur de la península, además de las islas Canarias. Sea como fuere, el hecho es que son muchas las zonas del litoral español en el que unas vacaciones no serán disfrutadas al máximo si no se incluyen unas gafas de bucear y un tubo en la maleta.

 



ISLA DE TENERIFE

La isla de Tenerife es famosa por la diversidad de ecosistemas que se encuentran en ella. Playas de arena blanca en el sur, la increíble mole volcánica del Teide en el centro y prehistóricos bosques de laurisilva, playas de arena negra y dramáticos acantilados en el norte. En cuanto a sus aguas, tienen el gran punto positivo de que es posible disfrutar del esnórquel durante todo el año –tanto por el agradable clima isleño como por la gran visibilidad, al existir escaso plancton– y, además, albergan una vida marina muy diversa.  Los mejores lugares para hacer esnórquel en Tenerife son Montaña Amarilla, la base de los acantilados de Los Gigantes y Punta de Teno. La primera se halla cerca del pueblo pesquero de Las Galletas. La playa en la que sumergirse es de rocas, justo junto a la bella Montaña Amarilla.  Bajo las imponentes paredes basálticas de Los Gigantes –que llegan hasta los 600 metros de altura– nadan tortugas, delfines e incluso algún tiburón pequeño. La forma más divertida de experimentar este paraíso es combinando kayak y esnórquel.  En cuanto a Punta de Teno, es un bello lugar en el extremo noroeste de la isla, con mucha roca y muy tranquilo.


ISLAS MEDAS, COSTA BRAVA

Las Islas Medas son un archipiélago compuesto por siete pequeñas islas y situado frente a las playas de la Costa Brava. Ser un lugar protegido y tener fuentes de agua dulce –muy rica en nutrientes– que llegan al mar, hace que las Medas sirvan de hogar a una gran variedad de plantas y animales marinos. Sin embargo, lo que convierte a las Medas en uno de los mejores lugares de España para practicar esnórquel es que es uno de los escasísimos lugares del Mediterráneo donde se pueden encontrar arrecifes de corales, dando un colorido espectacular –con tonos amarillos, rojos y verdes– al fondo submarino. Además de las especies de peces comunes del Mediterráneo, aquí se pueden hallar barracudas, meros y atunes, y, a veces, también peces luna y delfines.


ISLA DE TABARCA, ALICANTE

Las aguas que rodean a la pequeña isla alicantina de Tabarca, situada frente a la costa de Santa Pola, poseen el honor de haber sido incluidas en la primera reserva marina declarada en España (1986). Gracias a ello, las praderas de Posidonia oceánica –que no son algas, sino plantas marinas – han renovado su esplendor y ahora tapizan de verde los fondos arenosos que rodean la isla. En ellas habitan decenas de especies de peces diferentes.  Además, la naturaleza rocosa de Tabarca crea un hábitat ideal para especies como pulpos, erizos de mar, musgos y plantas que se desarrollan mejor en ese tipo de entornos. A pesar de que la isla posee unas dimensiones muy pequeñas –1,8 km de largo por 450 metros de ancho–, existen varios puntos interesantes en los que practicar esnórquel. Una zona muy accesible y repleta de peces es la antigua muralla norte de Tabarca. Se encuentra cerca del puerto, hay rocas y es muy poco profunda, pudiendo encontrar bancos de salpas, sargos, algún pulpo e incluso algunos grupos de pequeñas barracudas. Los que gustan de bucear por el interior de cuevas, encontrarán su tesoro en la Cala del Francés y la Cueva del Llop Marí. Se trata de cavidades inundadas de escasa profundidad y la del Llop Marí lleva ese nombre porque se cuenta que aquí vivió la última pareja de focas monje de las costas españolas. Algo más profundas, e igualmente bellas, son las aguas de El Escull Negre, donde hay un escollo de roca negra que apenas sobresale del agua. Aquí se pueden encontrar peces de mayor tamaño, como doradas, dentones e incluso meros.

 


CABO DE GATA, ALMERÍA

El Parque Natural Terrestre-Marítimo del Cabo de Gata-Níjar posee una belleza espectacular, tanto dentro como fuera del agua. Sus acantilados de roca volcánica hunden sus raíces en el mar, aportando colorido y vida a unas aguas que pueden ser exploradas a través de una extensa y variada red de salvajes calas y extensas playas. Dos buenos lugares del parque natural donde sumergirse para admirar las vastas praderas de Posidonia oceánica son la playa del Embarcadero (en la zona de Los Escullos) y, sobre todo, Cala Higuera (en San José). En esta última, al dirigirse a la parte derecha aparecen divertidas zonas de escasa profundidad repletas de pasillos estrechos, desplomes, puentes de roca y algunas cuevas submarinas.  Otros dos lugares excepcionales para practicar el esnórquel en Cabo de Gata son la playa del Corralete y la Cala del Plomo. En Corralete, situado muy cerca de la bella silueta del faro de Cabo de Gata, la calidad y visibilidad del agua es envidiable, pudiendo observar numerosos peces de roca casi desde la superficie, e incluso algunos pulpos escondidos entre los recovecos.  Cala del Plomo es un lugar virgen al que solo se puede acceder por una pista de tierra o desde el mar. Encajada entre dos hermosas paredes de piedra, ofrece una bella zona de buceo en la parte derecha (mirando al mar), donde las dunas fósiles y las rocas se han convertido en lugar de agarre para coloridas algas y área de juegos de centenares de peces de distintas especies.  Por último, en la playa de los Muertos disfrutarán tanto los que aman tumbarse al sol en un arenal de belleza sobrecogedora como los que prefieren la vida submarina. De nuevo, habrá que bucear en la parte derecha de la playa.  Al sumergirse en el océano tinerfeño, se pueden encontrar tortugas, babosas de mar, pulpos, esponjas marinas e incluso tiburones (totalmente inofensivos). También hay rayas, anémonas, cangrejos, estrellas de mar, erizos y otras especies típicas de climas templados y subtropicales. 


ISLA DE MENORCA

Menorca ofrece unas playas donde la naturaleza es la principal protagonista y el hombre –sobre todo fuera del período estival– queda relegado a un segundo plano.  En todo su litoral es posible encontrar aguas de una pureza y color maravillosos, pero quizás la mejor zona de la isla para sumergirse con tubo y gafas sea la parte de la Reserva Marina del Norte de Menorca, que se extiende entre el Cap Gros y la Punta des Morter y está considerada como una de las últimas áreas vírgenes del Mediterráneo.  Dentro de la reserva, merece la pena zambullirse en Cala Viola de Ponent (Es Mercadal), las playitas de Binimel-là o Escull de Tirant (un islote situado detrás de la torre de Fornells).  En el resto de la isla, Caló Fondo (Sant Lluís), Cala Morell (Ciutadella), Cala Tamarells (Mahón) y la popular Cala Macarella (Ciutadella) son también buenísimas opciones para disfrutar del colorido de la vida marina menorquina.

 




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